El mobbing, una lacra de nuestro tiempo

Posted on Actualizado enn

El acoso laboral supone una auténtica epidemia padecida por muchos trabajadores en nuestros días. El sufrimiento y el daño que produce el mobbing en la víctima solo puede ser verdaderamente comprensible por quien también lo ha padecido.

Hay cinco claves principales que definen el acoso en un sentido práctico y que son fundamentales para que sepamos diferenciar lo que es acoso de lo que no lo es:

1. El acoso es un proceso, no un acto aislado.

El acoso no es un acto esporádico y puntual por muy grave que pueda haber sido su intensidad o incluso sus consecuencias. No podemos hablar ni de un acto ni de un par de actos, ni siquiera de tres. La doctrina habla de mínimo un acto por semana y al menos durante seis meses (si es que la víctima es capaz de aguantar esos seis meses). Este proceso, suele tener una fecha de inicio clara (entró un nuevo jefe, el hijo heredó la empresa del padre, el empresario no encajó bien una queja del trabajador, el trabajador hizo un comentario que sentó mal,  etc). y, lamentablemente, también suele tener una fecha de fin que suele coincidir con el abandono por parte del trabajador del puesto de trabajo.

2. Han de ser actos lesivos.

No cualquier acto u omisión puede considerarse integrado dentro de un proceso de acoso, hace falta que ese acto y omisión pueda reputarse perjudicial, siquiera potencialmente, para una persona o grupo de personas. Y ese carácter lesivo ha de ser notorio y evidente a cualquier persona ajena a la situación de acoso.

3.El acoso siempre es tendencioso

Esta es la nota que diferencia generalmente el acoso de otras muchas figuras que pueden producir en un trabajador trastornos psicológicos muy parecidos. Todo ese proceso que hemos mencionado antes y que se compone de una concatenación de actos u omisiones claramente lesivos, lo es siempre con un fin: que la víctima o el grupo de víctimas abandone el puesto de trabajo.

Esta nota lo diferencia de casos en los que lo que ocurre es que hay un directivo con comportamientos autoritarios o despóticos e incluso vejatorios, pero que no persiguen ningún fin en si mismos, sino que son la lamentable forma en que esa persona entiende lo que es dirigir un equipo.

4. El mobbing es discriminatorio

Evidentemente, como el acosador persigue un único fin con sus actos que no es otro que el que la persona o personas a las cuales ha convertido en sus víctimas abandonen su puesto de trabajo, no va a dar a éste o éstos el mismo trato que da al resto de trabajadores de su empresa, departamento o centro de trabajo.

5. El mobbing persigue el aislamiento

El acosador, en parte como objetivo y en parte como consecuencia, suele perseguir el aislamiento de su víctima. Es muy común que ordene a otros compañeros de la víctima o incluso a clientes de la empresa que no le dirijan la palabra y es igualmente habitual que sea al mismo trabajador a quien se le prohíba hablar con éste o aquel cliente o que se le reprenda duramente por el mero hecho de haber mantenido una conversación informal con un compañero.

Para quien esté interesado en ampliar estos conceptos, recomendamos que eche un vistazo a la dirección web Apuntes de acoso laboral o mobbing donde podrán ver más detallada la información que publicamos en esta entrada así como otros datos de interés.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s